La Roja ha dejado grandes encuentros para la historia en las últimas dos décadas doradas del fútbol español. Repasamos algunos de ellos.
España disputará se segunda final de una Copa Mundial completando así un periodo de dieciocho años donde la Roja ha conseguido colocarse en lo alto del fútbol mundial no solo con títulos sino además con partidos para el recuerdo en términos futbolísticos.
No hay un solo estilo de juego para llegar al éxito, haciendo de esto lo verdaderamente interesante del fútbol, pero España se ha empeñado en hacernos disfrutar con un juego muy vistoso que nos deja en la vanguardia de como atacar y defender con balón.
Estos son los considerados mejores encuentros que España ha disputado en su reciente historia siempre en términos futbolísticos y no de importancia:
La victoria más abultada jamás conseguida en una final de un gran torneo de selecciones acabó siendo una exhibición de fútbol de una España que venía como máxima favorita tras sus victorias en la anterior Eurocopa 2008 y la Copa Mundial de 2010 y acabó con otro título más para la generación dorada.
Los Xavi, Iniesta, Casillas, Busquets y compañía cerraron un círculo perfecto ante una Italia con un Andrea Pirlo en un gran momento. La Roja, que había derrotado por penaltis a Portugal en semifinales, llegaba a la final tras liderar el grupo C tras empatar con la propia Italia y derrotar a Irlanda y Croacia.
Victoria ante Francia en cuartos de final (2-0) para derrotar con drama a la Portugal de Cristiano Ronaldo que no llego a lanzar su penalti en la tanda definitiva.
La final estuvo marcada por un juego coral que ensalzó el tiki-taka a su máxima expresión y con algunas imágenes para el recuerdo como la de Iniesta rodeado de hasta 5 jugadores italianos que nada pudieron hacer ante la calidad del manchego y sus compañeros. España comenzó la final con seis mediocentros y ningún delantero (hay que recordar que David Villa se perdió el torneo por lesión) sorprendiendo desde el comienzo a la selección de Cesare Prandelli.
Con una selección alemana lanzada a por su cuarta estrella (la conseguirían en 2014) la selección de Vicente del Bosque sembró la semilla de su primer título con un ejercicio de buen fútbol ante una Alemania que no supo tener el balón en ningún momento.
Los de Joachim Low llegaban tras golear a Inglaterra (4-1) y a Argentina (4-0) con una máquina que parecía bien engrasada con los Khedira, Schweinsteiger, Ozil, Lahm y compañía haciendo un torneo fantástico con apenas un traspiés en la fase de grupos.
España hizo un ejercicio de contener al rival manteniendo el balón a la altura de pocos. Alemania no tuvo opciones con un doble pivote Busquets-Alonso infranqueable y unos Xavi e Iniesta moviendo a su rival como querían. El gol de cabeza de Puyol a la salida de un córner en el 73 sepultó a Alemania que trató la heroica sin suerte en los minutos finales.
Con el encuentro ante Italia poniendo punto final al mito de no superar los cuartos de final en un torneo grande, España se liberó y en semifinales de la Eurocopa celebrada en Austria y Suiza dejó claro al mundo que iba muy en serio.
Ya se había derrotado a Rusia en el primer encuentro de la fase de grupos por un contundente 4-1 para redondear su liderato con dos victorias ante Suecia y Grecia. Tras la victoria por penaltis ante Italia nos tocó volver a enfrentarnos a Rusia para someterles en una primera mitad donde con hasta cinco ocasiones claras donde Akinfeev se hacía gigante pero que nada puedo hacer ya en la reanudación con el gol que abriría la lata obra de Xavi Hernández a centro de Iniesta.
A partir de ahí se unieron a la fiesta Dani Guiza y David Silva para rematar un gran trabajo coral con el balón circulando rápido y elegante y los rusos persiguiendo sombras. España volvía a una final cuarenta y cuatro años después y Luis Aragonés estaba a punto de entrar en el olimpo de los entrenadores españoles.
La Francia de Mbappé y la Francia máxima favorita para levantar el título sucumbió ante una España que de menos a más en el torneo decidió dar un golpe de mesa y clasificarse para la final de la mejor forma posible.
Con Rodri en plan MVP, Dani Olmo siendo indetectable entre líneas y una defensa imperial, España redujo a la mínima expresión a un rival con Mbappé, Olise, Dembélé y Barcola en ataque que solo corría detrás de la pelota sin tener opciones claras de pisar el área española.
La Roja, tras el empate en el debut ante Cabo Verde y siendo más prácticos que vistosos en la fase de grupos, llegaba a la fase decisiva eliminando a Austria con contundencia, a Portugal por la mínima y a una Bélgica correosa y afrontaba el encuentro ante Francia como la final anticipada.
Los de De la Fuente estuvieron brillantes dejando a Francia sin opciones reales de remontada o ni siquiera acercarse al marcador. Un encuentro para la historia, por el momento y el rival que ya forma parte del imaginario colectivo nacional.
Ingreso mínimo de 5€ para los créditos de apuesta. Las ganancias no incluyen el importe de los créditos de apuesta. Se aplican condiciones, límites de tiempo y exclusiones. Se aplican premios máximos, restricciones de juego, límites de tiempo y condiciones.